Implantación de microchip

Identificar a una mascota es crucial por varias razones.

En primer lugar, garantiza su seguridad, ya que en caso de que se pierda, una identificación adecuada (como un microchip) facilita que sea devuelta rápidamente a su hogar.

La identificación ayuda a demostrar la propiedad de tu mascota, ya que provee una manera clara de demostrar la propiedad.

Es fundamental cumplir con la Ley 21.020 sobre tenencia responsable de animales de compañía, conocida como “Ley Cholito”. En este sentido, la identificación no solo asegura la protección de la mascota, sino que también fomenta su bienestar general y determina la responsabilidad del dueño.

¿Por qué es importante que mi mascota tenga microchip?

El microchip es un dispositivo del tamaño de un grano de arroz que se implanta por debajo de la piel de tu mascota, y su vida útil es mayor a 20 años. Tiene por objetivo asociar, a través de un código de 15 dígitos, la información del dueño o padrino con los datos de la mascota. Al estar los datos disponibles en una base de datos nacional, si la mascota se extravía, la persona que la encuentre puede llevarla a una clínica veterinaria, con la finalidad de que el equipo médico verifique, con ayuda de un lector, si la mascota posee o no microchip. En los casos en que sí posea, se puede obtener fácilmente los datos del dueño en los registros existentes, contactarse con él y, de esta forma, devolver a la mascota a su hogar.

Al elegir un método de identificación externo, como una placa con los datos del dueño, puede romperse o separarse fácilmente de la mascota, lo que imposibilitará su reconocimiento.

¿Qué beneficios tiene implantar un microchip?

Sirve como reconocimiento legal de que es parte de tu familia. Además, no puede reemplazarse y los datos no pueden ser cambiados por nadie más que el dueño, por lo que ayuda a evitar el robo de animales.

Gracias a este programa, se les implantará un microchip a todos los caninos y felinos esterilizados que no cuenten con uno, además de crearse el registro.